Un mundo feliz (Aldous Huxley)

“En una sociedad debidamente organizada como la nuestra, nadie tiene la menor oportunidad de comportarse noble y heroicamente”

Lectura # 142 



Ficha técnica:

Título del ejemplar: Un mundo feliz
Autor: Aldous Huxley
País de autor: Reino Unido
Año del ejemplar: 2019, de la edición de 1969, Random House Mondadori S.A.
Editorial: Editorial Penguin Random House Grupo Editorial S.A. Sello Debolsillo
Título original: Brave New World
Año de publicación en el idioma original: 1932
Idioma original: inglés
Editorial: --
Traducción: Ramón Hernández
Género: Ciencia ficción. Distopía.
Edición: físico
Otros datos:
Páginas: 255
Contenido de la obra: Un (01) prólogo, dieciocho (XVIII) capítulos
El libro forma parte de la lista de los 100 libros del siglo XX publicados por el diario Le monde

Información del libro dispuesto en la contratapa: 

[“Aldoux Huxley fue un hombre extraordinariamente profético, no hay otro novelista en siglo XX que haya escrito una guía más sagaz del futuro” J.G. Ballard 

Un mundo feliz es un clásico de la literatura de este siglo, una sombría metáfora sobre el futuro. La novela describe un mundo en el que finalmente se han cumplido los peores vaticinios: triunfan los dioses del consumo y la comodidad, y el orbe se organiza en diez zonas en apariencia seguras y estables. Sin embargo, este mundo ha sacrificado valores humanos esenciales, y sus habitantes son procreados in vitro a imagen y semejanza de una cadena de montaje…

Comentario:

Leer Un mundo feliz como parte del conjunto de libros que tocan el tema sobre el control de la sociedad por parte del gobierno, ha sido una experiencia de lectura interesante. En esta novela ambientada en un futuro Londres, a diferencia de Zamiatin y Orwell, Huxley, se basa en la biología humana como el instrumento del gobierno para manipular a la especie humana desde la concepción (todo es vía fertilización in vitro) hasta el último aliento (las personas mueren a los 60 años, pero con la apariencia y energía de un adulto joven) con el único fin de que estas sean felices. 

El programa político de condicionamiento hace que cada ser humano, de acuerdo a las funciones que tendrá, se le clasifique en varias categorías, desde los alfa doble más, que son personas de una gran capacidad intelectual, pasando por los beta, gamma, delta, hasta los epsilones, que son personas analfabetas, pero cumplen una función mínima y complementaria en todo el sistema. (Cualquier parecido con el nombre de mi blog es pura coincidencia). 

Las personas solo se limitan a cumplir sus trabajos sin quejas ni murmuraciones y a actividades placenteras. No tienen ningún tipo de problemas físicos, intelectuales ni emocionales, no se cuestionan nada, no sufren, no tienen dudas, tormentos ni apuros económicos, no tienen remordimientos, no sienten tristeza ante la muerte ni misericordia por los desfavorecidos. No se casan, no tienen hijos, y solo cuando sienten alguna ligera molestia se administran unos gramos “soma”, que es una especie de relajante, que simplemente les hace olvidar todo. Desprecian los libros y a la naturaleza, porque sencillamente así los han condicionado desde bebes. 

Todo esto es producto de un minucioso control bioquímico y psicológico desde que son unos embriones hasta llegar a la adolescencia. Entra las técnicas más llamativas de condicionamiento es la hipnopedia, que consiste en emitir repeticiones consecutivas de frases establecidas durante el sueño en las diferentes etapas de vida de cada persona con la finalidad de que se les grabe en el subconsciente y actúen en base a esos principios. 

En resumen, es una nueva era de la humanidad, donde Dios ha sido reemplazado por Ford, probablemente el ideólogo de esta nueva sociedad, la tecnología esta sumamente desarrollada donde la gente se desplaza en taxicópteros, hay un control total sobre las personas, las cuales son como meros instrumentos al servicio del estado. Ese es el mundo feliz que se ha creado en esta era futura. 

Dentro de la historia, destacan los personajes de Bernard Marx y Helmholtz Watson que son alfas que de alguna manera pasó algo en sus orígenes que tienen una individualidad, se cuestionan muchas cosas y por esto mismo son castigados por el sistema exiliándolos a lugares lejanos donde no puedan “corromper el sistema”. 

Tenemos también a Lenina y Fanny que representan a toda la sociedad, son personas que solo se interesan por las apariencias y de la cantidad de hombres con que tienen que acostarse, así de claro lo dibuja el autor. 

Tenemos también al interventor, que es como uno de los líderes del sistema, Mustafá Mond, quien al igual que Bernard y Helmholtz también se cuestionaba y tenía ideas contrarias al sistema, pero le dieron a escoger entre el exilio o ser interventor y decidió lo segundo. Es su castigo, según él. Se priva de su felicidad para generar la felicidad a todos en general. 

Y finalmente tenemos a John y Linda, dos personajes que viven en Nuevo México (Estados Unidos) como una tribu milenaria. Son llamados salvajes por la civilización del mundo feliz. Linda es una civilizada, como Lenina y Fanny, que quedó atrapada en Nuevo México hace años luego de un viaje y del cual no pudo salir y John es su hijo, quien no fue condicionado y fue criado y educado de acuerdo con la cultura indígena. 

Cuando John es llevado a la civilización por Bernard, es interesante notar el choque cultural que se observa entre John y los civilizados. John, un joven que tan solo leyendo a Shakespeare aprendió a interiorizar la cultura occidental, universal, los valores y el sufrimiento humano y le fue totalmente impactante e insoportable conocer una sociedad así que prefirió la muerte a pertenecer a la civilización de la era Ford. 

Un mundo feliz, es una lectura muy interesante que nos permite reflexionar hasta que punto seremos capaces de sacrificar nuestra libertad y condición humana para alcanzar la felicidad añorada. 

No existe la posibilidad de elegir entre dos lealtades o fidelidades; todos están condicionados de modo que no pueden hacer otra cosa más que lo que deben hacer. Y lo que uno debe hacer resulta tan agradable, se permite el libre juego de tantos impulsos naturales, que realmente no existen tentaciones que uno deba resistir. Y si alguna vez, por algún desafortunado azar, ocurriera algo desagradable, bueno siempre se puede disponer del soma, que puede ofrecernos unas vacaciones de la realidad. El soma calma nuestra ira, y nos reconcilia con nuestros enemigos, nos vuelve pacientes y sufridos. En el pasado, tales cosas solo podían conseguirse haciendo un gran esfuerzo y al cabo de muchos años de duro entrenamiento moral. Ahora, usted se zampa dos o tres tabletas de medio gramo, y listo. Actualmente, cualquiera puede ser virtuoso. Uno puede llevar al menos la mitad de su moralidad en el bolsillo, dentro de un frasco. El cristianismo sin lágrimas: esto es el soma

Información sobre el autor dispuesto en la contratapa



Aldoux Huxley (1894-1963) es autor de varias novelas y ensayos que han recibido el aplauso unánime de la crítica y el público. Como Contrapunto, La isla y Las puertas de la percepción. Con Un mundo feliz dio a conocer las utopías más inquietantes del siglo, así como un talento literario difícilmente superable.

Otro dato:

Dejo aquí el link de un trailer de la serie basada en el libro que se estrenó este mes en Reino Unido y Estados Unidos.

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