viernes, 24 de abril de 2026

302. Santa Gema Galgani. Biografía breve (P. Basilio de San Pablo)


 El once de abril, día de Santa Gemma Galgani, presté atención a su fotografía. Mirándola me preguntaba cómo hubo de haber sido su vida para estar en los altares. Es así que me puse a buscar algún libro sobre su vida y encontré uno, que es el que voy a comentar.

Como lo señala claramente el subtítulo del libro, el libro es una biografía breve de Santa Gemma Galgani. Se divide en diecisiete cortos capítulos. El libro recoge apuntes del padre Germán de San Stanislao y fragmentos de los escritos de la misma santa.

Gemma Galgani nació el 13 de marzo de 1878 en Italia y murió el 11 de abril de 1903, apenas a los 25 años. Sus padres fueron Aurelia Landi y el farmacéutico Enrique Galgani. Santa Gemma Galgani fue la última de cinco hijos. Sus hermanos fueron Carlos, Guido, Héctor y Luis. 

Su madre Aurelia siempre deseó una niña y que llegara a ser santa.

Tras el nacimiento de santa Gemma, la familia se traslada a la ciudad de Lucca en Italia, lugar donde la santa pasó el resto de sus días. 

Cuando aún era una niña, queda huérfana al morir su madre. Antes de morir su madre le hizo prometer a Gemma que llegara a ser santa y que se portara bien con sus hermanos y ame mucho a Jesús para llegar al cielo.

"–¿Por qué lloras, mamá?
–Porque me da mucha pena tener que dejarte con papá y tus hermanitos cuando me vaya al cielo.
–¡El cielo! ¿Donde está Papá Dios, Jesús, la Mamá del cielo, los angelitos y los niños buenos?
–Sí.
–Mamá, yo quiero ir contigo al cielo.
–Para ir al cielo tienes que ser muy buena: no tener las rabietas que tienes con tus hermanitos; aplicarte más en el Jardín de la Infancia; querer mucho a Jesús; no olvidarte nunca de las tres Avemarías a la Inmaculada que te tengo recomendadas, para que ellas te ayuden a conservar la santa pureza. No olvides nunca que yo pedí a Jesús una niña santa. Esa niña eres tú. Así que, sin falta, tienes que ser santa.
–Sí, mamá, te lo prometo de verdad: seré santa."
...
"Gema ya tiene siete años. Sus primeras letras las ha aprendido en el Jardín de la Infancia. También ha recibido lecciones particulares en su casa. Está ya suficientemente preparada para recibir el sacramento de la Confirmación. Se lo conferirá el arzobispo de la ciudad el 26 de mayo de 1885.
Le acompaña en la ceremonia el vivo sentimiento de lo malita que está su madre. Acude a desahogarse ante el altar de María. Antes de que aflore a sus labios una oración, escucha que la Virgen le dice:
–Gema, ¿quieres darme a tu mamá?
–Sí, pero llévame con ella.
–No, todavía es pronto para ti.
–¿Y por qué es pronto?
–Porque tienes que quedarte con papá y con tus hermanitos. ¿Me das ya de buena gana a tu mamá para que la lleve al cielo?
–Sí te la doy, pero no dejes de llevarme con ella.
Esta es al parecer la primera locución de María con Gema."

Al llegar a la edad adulta, queda huérfana de padre y tiene que ser acogida por unos parientes. Gemma ya vivía con el ferviente deseo de ir al cielo y vivir a imitación de Cristo. Rechaza toda intención de parte de su tío de comprometerse con algún joven para un futuro matrimonio. Su deseo era ingresar al convento, pero fue rechazada en varias oportunidades. Gemma Galgani había hecho votos de castidad.

El camino de santidad de santa Gemma Galgani estuvo marcada por el sufrimiento. Desde muy jovencita tuvo dolores insoportables pero los ofreció a Jesús por el gran amor que le tenía. Asimismo su vida mística estuvo marcada por frecuentes diálogos con su ángel de la guarda, con san Gabriel de la Dolorosa y con Jesús mismo. También tuvo conversaciones místicas con la Virgen María y con el angel de la guarda del padre Germán de San Stanislao.

Santa Gemma Galgani recibió las cinco llagas de Jesús mediante estigmas en manos, pies y costado del cuerpo. Además eligió recibir de manera mística una corona de espinas a imitación de Jesús, por ello también sangraba su cabeza. Tenía una intensa vida de oración y un combate feroz contra el demonio que le llegó en varias ocasiones a golpear, jalar de los cabellos y hacerle trampas como el tratar de quemar sus cartas. 

Se identificó mucho con la espiritualidad de los Pasionistas (congregación religiosa católica fundada por San Pablo de la Cruz en 1720, cuyo carisma principal es promover la memoria de la Pasión de Jesucristo como máxima expresión del amor de Dios). El mismo san Gabriel de la Dolorosa, que fue un pasionista, en una conversación mística le dijo "hermana", " hermana". Santa Gemma deseaba que se fundara en Lucca un convento de los pasionistas. No pudo ver su deseo realizado en vida pero en octubre de 1903, el papa Pío XI dió la autorización. 

Santa Gemma Galgani murió un sábado santo del 11 de abril de 1903. El 14 de mayo de 1933 fue declarada beata por el papa Pío XI y el 02 de mayo de 1940 fue proclamada santa por el papa Pío XII.

Santa Gemma Galgani, ruega por nosotros.

Convento de los pasionistas en Lucca
Convento de pasionistas de Lucca 


Nota:
Puedes encontrar mucha información de Santa Gemma Galgani en el siguiente sitio web: Santa Gemma Galgani 

domingo, 5 de abril de 2026

301. La práctica de la presencia de Dios (Hermano Lorenzo)

 


El prefacio señala:

"Hace más de 300 años, en un monasterio de Francia, un hombre descubrió el secreto para vivir una vida de gozo. A la edad de dieciocho años, Nicolás Herman vislumbró el poder y la providencia de Dios por medio de una simple lección que recibió de la naturaleza. Pasó los siguientes dieciocho años en el ejército y en el servicio público. Finalmente, experimentando la “turbación de espíritu” que con frecuencia se produce en la mediana edad, entró en un monasterio, donde llegó a ser el cocinero y el fabricante de sandalias para su comunidad. Pero lo más importante, comenzó allí un viaje de 30 años que le llevó a descubrir una manera simple de vivir gozosamente. En tiempos tan difíciles como los actuales,
Nicolás Herman, conocido como el Hermano Lorenzo, descubrió y puso en práctica una manera pura y simple de andar continuamente en la presencia de Dios. El Hermano Lorenzo era un hombre gentil y de un espíritu alegre, rehuía ser el centro de la atención, sabiendo que los entretenimientos externos “estropean todo”. Recién después de su muerte fueron recopiladas unas pocas de sus cartas. Fray José de Beaufort, representante del arzobispado local, ajuntó estas cartas con los recuerdos que tenía de cuatro conversaciones que sostuvo con el Hermano Lorenzo, y publicó un pequeño libro titulado La Práctica de la Presencia de Dios. En este libro, el Hermano Lorenzo explica, simple y bellamente, cómo caminar continuamente con Dios, con una actitud que no nace de la cabeza sino del corazón. El Hermano Lorenzo nos legó una manera de vivir que está a disposición de todos los que buscan conocer la paz y la presencia de Dios, de modo que cualquiera, independientemente de su edad o las circunstancias por las que atraviesa, pueda practicarla en cualquier lugar y en cualquier momento. Una de las cosas hermosas con respecto a La Práctica de la Presencia de Dios es que se trata de un método completo. En cuatro conversaciones y quince cartas,
muchas de las cuales fueron escritas a una monja amiga del Hermano Lorenzo, encontramos una manera directa de vivir en la presencia de Dios, que hoy, trescientos años después, sigue siendo práctica".


Asimismo, la sede web de Vatican News ha publicado la introducción del Papa León XIV al libro "La práctica de la presencia de Dios", en la nueva edición de la Librería Editora Vaticana, que salió a la venta el 19 de diciembre de 2025, a continuación la transcripción de la misma:


"León XIV

Este pequeño libro se centra en la experiencia, o mejor dicho, en la práctica de la presencia de Dios, tal y como la experimentó y enseñó el fraile carmelita Lorenzo de la Resurrección, que vivió en el siglo XVII. Como ya he dicho, junto con los escritos de San Agustín y otros libros, este es uno de los textos que más han marcado mi vida espiritual y me han formado en lo que puede ser el camino para conocer y amar al Señor.

El camino que fray Lorenzo nos indica es sencillo y arduo al mismo tiempo: sencillo porque no requiere más que recordar constantemente a Dios, con pequeños actos continuos de alabanza, oración, súplica, adoración, en cada acción y en cada pensamiento, teniendo como horizonte, fuente y fin solo a Él. Ardua, porque exige un camino de purificación, de ascetismo, de renuncia y de conversión de lo más íntimo de nosotros mismos, de nuestra mente y de nuestros pensamientos, mucho más que de nuestras acciones. Es lo que ya escribía san Pablo a los fieles de Filipos: «Tened en vosotros los mismos sentimientos que Cristo Jesús» (Flp 2,5): por lo tanto, no solo hay que uniformar con Dios las actitudes y los comportamientos, sino también nuestros sentimientos, nuestro propio sentir. En esta interioridad encontramos su presencia, la presencia amorosa y ardiente de Dios, tan «otra» y, sin embargo, tan familiar a nuestro corazón. Como escribe san Agustín, «el hombre nuevo cantará el cántico nuevo» (Discursos 34,1).

La experiencia de unión con Dios, descrita en las páginas de fray Lorenzo como una relación personal hecha de encuentros y conversaciones, de ocultamientos y sorpresas, de abandono confiado y total, recuerda las experiencias de los grandes místicos, en primer lugar Teresa de Ávila, que también había dado testimonio de esta familiaridad con el Señor hasta el punto de hablar de un «Dios de las ollas». Sin embargo, indica un camino practicable por todos, precisamente porque es sencillo y cotidiano.

Como muchos místicos, fray Lorenzo habla con gran humildad, pero también con humor, porque sabe bien que todo lo terrenal, incluso lo más grandioso y dramático, es muy pequeño ante el amor infinito del Señor. Así, puede decir irónicamente que Dios lo ha «engañado», porque él, que entró quizás un poco presuntuosamente en el monasterio para sacrificarse y expiar duramente sus pecados de juventud, encontró en cambio una vida llena de alegría.

A través del camino que fray Lorenzo nos propone, a medida que la presencia de Dios se vuelve familiar y ocupa nuestro espacio interior, crece la alegría de estar con Él, florecen las gracias y las riquezas espirituales, e incluso las tareas cotidianas se vuelven fáciles y ligeras.

Los escritos y testimonios de este converso carmelita del siglo XVII, que atravesó con fe luminosa los turbulentos acontecimientos de su siglo, sin duda menos violento que el nuestro, pueden ser de inspiración y ayuda también para la vida de nosotros, hombres y mujeres del tercer milenio. Nos muestran que no hay circunstancia que pueda separarnos de Dios, que cada una de nuestras acciones, cada una de nuestras ocupaciones e incluso cada uno de nuestros errores adquieren un valor infinito si se viven en presencia de Dios, continuamente ofrecidos a Él.

Toda la ética cristiana puede resumirse realmente en este recordar continuamente que Dios está presente: Él está aquí. Esta memoria, que es algo más que un simple recuerdo, porque involucra nuestros sentimientos y afectos, supera todo moralismo y toda reducción del Evangelio a un mero conjunto de reglas, y nos muestra que, realmente, como Jesús nos prometió, la experiencia de la confianza en Dios Padre ya nos da el ciento por uno aquí abajo. Confiar en la presencia de Dios significa saborear un anticipo del Paraíso"(1).


(1)  https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2025-12/leon-xiv-fray-lorenzo-nos-ensena-la-alegria-de-vivir-cada-dia.html 

domingo, 1 de febrero de 2026

300. Miguel Magone. Jefe de una pandilla. (P. Vicente Santilli)

 

Es la historia de una conversión de un jovencito jefe de una pandilla que, gracias a la inmensa caridad de Don Bosco, obró Dios y la Virgen María para la salvación de su alma.  Un buen día Don Bosco, bajando del tren por un breve momento, va directamente ante un grupo de niños pandilleros. Todos huyen cuando lo ven acercarse, menos el jefe de la pandilla, Miguel Magone, quien le planta cara y le pide explicaciones. Don Bosco le trata como "su querido amigo" y con una bondad y profundidad que solo Don Bosco podía al tratarse con los niños y jóvenes, siembra en el corazón de Miguel la posibilidad de cambiar su vida para mejor. Don Bosco le deja en su mano una medalla de la Virgen y le dice que vaya al día siguiente a ver al párroco. Luego se despide porque el tren empezaba a continuar su viaje. Miguel Magone no se enteró de su nombre en ese primer encuentro pero tras mucha reflexión hizo lo que le pidió y por obra de la Providencia su vida poco a poco fue cambiando tras su ingreso al oratorio de Turín donde Don Bosco era el Padre de muchos niños y jóvenes como él. Es un libro cautivador y una lección de caridad con el prójimo por amor a Dios.

viernes, 23 de enero de 2026

299. Modernos ataques contra la familia & El noviazgo católico (P. Carlos Miguel Buela, IVE)

 


El Padre Carlos Miguel Buela, IVE, fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), que El Señor lo tenga en su Gloria, publicó muchos libros católicos de gran importancia. En "Modernos ataques contra la familia & El noviazgo católico",  el P. Buela desarrolla cuáles son los modernos ataques de la familia y los problemas actuales en el noviazgo católico. A continuación cito textualmente un pasaje del texto:

"7. REFLEXIONES FINALES

Nos ha tocado vivir en un mundo especialmente corrupto y corruptor de la familia, y puede ser que, al paso que vamos, aún aumente más su poder destructor de la misma.

Debemos luchar a brazo partido para que la degeneración, el pansexualismo, la inmoralidad, la pornografía, el erotismo, dejen de tener carta de ciudadanía en nuestras patrias.

No sabemos si, a corto plazo, triunfaremos, pero sí sabemos que podemos y debemos comprometer todas nuestras energías para que los enemigos tradicionales de la familia católica –célula de la sociedad e Iglesia doméstica, – no destruyan la nuestra. Y esto está en nuestro poder, con la gracia de Dios, que no nos ha de faltar.

Debemos decidirnos, sin ningún temor, a convertir nuestras familias en bastiones inexpugnables. En general, no depende directamente de nosotros limpiar la patria y la Iglesia de las lacras que las afean, pero sí depende de nosotros el defender a capa y espada, contra todos los embates, esa trinchera vital que es cada uno de nuestros hogares católicos

.Dios nos ayudará si hacemos lo que depende de nosotros. Para ello creemos necesario dos cosas: 

a) En primer lugar, conocer, desenmascarar y refutar a los enemigos tradicionales de la familia católica.

Los Romanos Pontífices, que han reconocido y marcado a fuego a estos enemigos, los han estigmatizado con estas palabras:

1. EL LAICISMO, que con sus “leyes impías... (Ha profanado) la dignidad del matrimonio cristiano”

2. EL COMUNISMO y EL SOCIALISMO, cuyo objeto principal es “manchar y depravar con los errores más perniciosos y toda manera de vicios el alma tierna y dúctil de los jóvenes”58, en base a cuyos principios “es preciso que se relaje la potestad del padre sobre la prole y los deberes de la prole para con el padre”59, privando “a la persona humana de toda dignidad y de todo freno moral contra el asalto de los ciegos instintos”

3. La MASONERÍA, que ha buscado quitar a la familia “su base y constitución religiosa, proclamando el así llamado matrimonio civil... (Y la enseñanza) totalmente laica”61.

4. El INDIFERENTISMO RELIGIOSO y la INCREDULIDAD MODERNA, que hacen sentir a las familias “las torturantes consecuencias”.

5. La VIDA LICENCIOSA, causa de que muchas veces se haya “olvidado el honor en que debe tenerse a la autoridad paterna”

6. EL DESEO INMODERADO DE PLACERES, que “es la peste más funesta que se puede pensar para perturbar las familias”.

7. EL ESTATISMO, del que se derivan los serios peligros del “desconocimiento, de la disminución y de la progresiva abolición de los derechos propios de la familia”.

8. EL NATURALISMO ECONÓMICO o LIBERALISMO, por obra del cual “la convivencia familiar tiende gradualmente a desaparecer”66 y que al abonar salarios insuficientes impide que “le alcance (al trabajador) para llevar una vida humana digna y para afrontar convenientemente las responsabilidades familiares”.

9. La MODERNA FILOSOFÍA, que hace que algunos “trabajen con todas sus fuerzas para que no solamente los individuos, sino también las familias y la sociedad entera, desprecien soberbiamente el imperio de Dios”.

10. EL ONANISMO CONYUGAL, porque usar de las relaciones matrimoniales “destruyendo su significado y su finalidad, aun sólo parcialmente, es contradecir la naturaleza del hombre y de la mujer y sus íntimas relaciones, y, por lo mismo, es contradecir también el plan de Dios y su voluntad”.

11. El CINE, en cuya pantalla no pocas películas se presentan de acuerdo con la ironía y el escepticismo hacia la institución tradicional de la familia, exaltando sus extravíos y, sobre todo, lanzando sutiles y frívolos desprecios a la dignidad de los esposos y de los padres”70; presentando una concepción inmoral del matrimonio que “ha quitado al hombre el respeto por la mujer y a la mujer el respeto por sí misma”.

12. La TELEVISIÓN, que por amenazar “los diques saludables con los que la sana educación protege la tierna edad de los hijos”72, de tal manera destruye que “no se podría imaginar cosa más fatal para las fuerzas espirituales... que puedan sacudir y arruinar para siempre toda una construcción de pureza, de bondad y de sana educación individual y social”.

Agregamos nosotros: ¿habrá algo que exalte más la codicia, la ira, la comodidad, el mundanismo, la venganza, la impureza y la violencia –vicios todos diametralmente opuestos al espíritu de las bienaventuranzas evangélicas– que la televisión en particular y los medios de comunicación social en general? Hoy, muchos hijos ven y oyen más a la TV que a sus padres. Así saldrán: serán hijos... de la TV.

Debemos defender nuestras familias de todos estos, sus enemigos que, por muy grandes, poderosos y extendidos que sean, nunca podrán más que Dios:

“Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Rm 8,31).

Aunque nos tocase vivir en el tiempo del Anticristo, tenemos preparada la mejor defensa en la Pasión de Cristo, como enseña Santo Tomás de Aquino:

“Siempre los hombres tienen preparado por la Pasión de Cristo el remedio para defenderse de la maldad de los demonios, incluso en el tiempo del Anticristo. Si algunos descuidan valerse de este remedio, esto no dice nada en contra de la eficacia de la Pasión de Cristo”.

b) En segundo lugar, dada la mayor influencia negativa que el mundo ejerce hoy en día sobre nuestras familias, hay que fortalecer e intensificar la tarea educativa, mucho más que antes.

Por un lado, dando los padres ejemplo de vida cristiana auténtica –particularmente, con el cumplimiento del precepto dominical, la frecuencia de los sacramentos y la defensa de la sana doctrina–, ya que por lo general los hijos serán lo que los padres sean. Y es evidente que los padres que den mal ejemplo “no se atreven a corregir a los suyos de los pecados de que se reconocen reos”.

Por otro lado, educándolos con corrección y disciplina. De quienes descuidan este deber, dice San Alfonso: 

“Aun cuando el padre o la madre viviesen devotamente y se dieran a continuas oraciones y a comuniones diarias, con todo, si dejan de lado la educación de los hijos, Dios pronunciará un día contra ellos sentencia de condenación”.

Los padres deben luchar pare que sus hijos no frecuenten malas compañías: “Las malas compañías corrompen las buenas costumbres” (1Co 15,33). 

Y controlar todo lo que se les enseña en los colegios, los libros que leen, los lugares que frecuentan. 

Todo es poco, tratándose de la formación de quienes serán el futuro de la patria y de la Iglesia.

Y así, en la más cumplida subordinación a la naturaleza y a los fines del matrimonio y familia católicos, hemos de promover en cada una de nuestras familias la sana autoridad paterna y materna, la generosidad en la transmisión de la vida, y el respeto a la jerarquía del amor, cooperando con la gracia dada en el santo sacramento del Matrimonio, que, al decir de San Roberto Belarmino: “es como la Eucaristía, que no solamente es sacramento mientras se confecciona, sino todo el tiempo que permanece”.

En este difícil tiempo de la historia de la Iglesia y de la patria, cada una de nuestras familias debe comprometer su honor en no conculcar ninguno de los principios cristianos, forjadores de las gestas más grandes y más nobles de que el mundo tenga memoria, porque formaron todos los grandes santos, de los cuales “el mundo no era digno” (Hb 11,38).

No tengamos ningún temor. La Santísima Virgen María, como otrora en Caná de Galilea, está dispuesta a realizar uno y mil milagros si fuera necesario para el bien de nuestras familias y ha de alcanzarnos la gracia de Dios para que escuchemos y sigamos a Nuestro Señor Jesucristo, porque es el único que tiene palabras de vida eterna."

sábado, 3 de enero de 2026

298. Don Bosco mi amigo (Carole Monmarché y Equipo de Salesianos. Ilustraciones de Augusta Curreli)

 


"Si lees este libro encontrarás un amigo", es la frase que da inicio al libro sobre la vida y obra de Don Bosco. Un libro cautivador, inspirador y lleno de hermosas ilustraciones. 

Es un libro breve que resume la vida del Santo a través de las bellas imágenes de su familia , su infancia, su vida como sacerdote y su relación con los niños y jóvenes. 

En una de sus páginas se menciona a Santo Dominguito Savio, quien fue uno de sus discípulos, que animó a sus condiscípulos a crear "la Compañía Inmaculada". 

Don Bosco fundó la pía sociedad conocida como los Salesianos y, años después, con la ayuda de Santa María de Mazarello, fundó la rama femenina de los Salesianos, conocida como las "Hijas de María Auxiliadora".

Don Bosco es un santo muy querido por los jóvenes del mundo, su amor incansable por buscar la santidad de los jóvenes ha dejado un camino de imitación en la Iglesia. 


lunes, 22 de diciembre de 2025

297. Carta encíclica "Ad Caeli Reginam" (Papa Pio XII, 1954)

 


Con esta encíclica publicada en 1954 se instauró la fiesta de María Reina del Cielo el 31 de mayo. Posteriormente la fecha fue movida al 22 de agosto.

Para la institución de la fiesta la encíclica recurre a la tradición, la liturgia, a razones teológicas y luego de maduras y ponderadas reflexiones.

"21. En muchos países de la tierra hay personas injustamente perseguidas a causa de su profesión cristiana y privadas de los derechos humanos y divinos de la libertad: para alejar estos males de nada sirven hasta ahora las justificadas peticiones ni las repetidas protestas. A estos hijos inocentes y afligidos vuelva sus ojos de misericordia, que con su luz llevan la serenidad, alejando tormentas y tempestades, la poderosa Señora de las cosas y de los tiempos, que sabe aplacar las violencias con su planta virginal; y que también les conceda el que pronto puedan gozar la debida libertad para la práctica de sus deberes religiosos, de tal suerte que, sirviendo a la causa del Evangelio con trabajo concorde, con egregias virtudes, que brillan ejemplares en medio de las asperezas, contribuyan también a la solidez y a la prosperidad de la patria terrenal."

"22. Pensamos también que la fiesta instituida por esta Carta encíclica, para que todos más claramente reconozcan y con mayor cuidado honren el clemente y maternal imperio de la Madre de Dios, pueda muy bien contribuir a que se conserve, se consolide y se haga perenne la paz de los pueblos, amenazada casi cada día por acontecimientos llenos de ansiedad. ¿Acaso no es Ella el arco iris puesto por Dios sobre las nubes, cual signo de pacífica alianza?[Cf. Gen. 9, 13.]. «Mira al arco, y bendice a quien lo ha hecho; es muy bello en su resplandor; abraza el cielo con su cerco radiante y las Manos del Excelso lo han extendido»[ Eccli. 43, 12-13]. Por lo tanto, todo el que honra a la Señora de los celestiales y de los mortales —y que nadie se crea libre de este tributo de reconocimiento y de amor— la invoque como Reina muy presente, mediadora de la paz; respete y defienda la paz, que no es la injusticia inmune ni la licencia desenfrenada, sino que, por lo contrario, es la concordia bien ordenada bajo el signo y el mandato de la voluntad de Dios: a fomentar y aumentar concordia tal impulsan las maternales exhortaciones y los mandatos de María Virgen."

La carta encíclica Ad Caeli Reginam está publicada en línea en el siguiente portal web: en: https://www.vatican.va/content/pius-xii/es/encyclicals/documents/hf_p-xii_enc_11101954_ad-caeli-reginam.html   

domingo, 21 de diciembre de 2025

296. Jesús y las raíces judías de María: descubrir a la madre del mesías. (Brant Pitre)

 


La presentación del libro en el portal de la editorial Rialp dice lo siguiente: 

Lo que dice la Iglesia católica sobre la madre de Jesús tiene raíces profundamente bíblicas. Así lo demuestra el autor, acudiendo al judaísmo antiguo. Una óptica sugerente para conocer mejor a María.

Lo que enseña la Iglesia sobre María, ¿procede realmente de la Biblia, o es fruto de una tradición? ¿Debe llamarse a María «Madre de Dios» o solo madre de Jesús? Al rezar a María, ¿los católicos la adoran? ¿Qué papel desempeña María en la vida de quienes buscan a Jesús y tratan de encontrarse con él?

Pitre lleva a los lectores paso a paso desde el Jardín del Edén hasta el Libro del Apocalipsis, revelando así el sentido profundamente bíblico del dogma sobre María. Utiliza el Antiguo Testamento y el judaísmo antiguo para desvelar cómo la Biblia muestra a María como la nueva Eva, la Madre de Dios, la Reina del Cielo y de la Tierra, y la nueva Arca de la Alianza.

Este libro ha sido un maravilloso regalo que me ha permitido fortalecer mi fe católica y conocer las claves bíblicas tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento así como la tradición de los antiguos judíos, de los primeros cristianos, y la exégesis de algunos santos padres de la Iglesia, inclusive investigadores protestantes sobre los fundamentos de los dogmas marianos.

El autor  desarrolla cada tema sobre nuestra Santísima Madre (como nueva Eva, la nueva Arca de la Alianza, la Inmaculada Concepción, Asunción al Cielo, La Reina del Cielo, Madre de Dios, Nueva Raquel y nuestra Madre), de una manera amena y clara citando pasajes bíblicos y comentarios de santos o investigadores protestantes y judíos, así como a la tradición, de tal manera que uno termina por conocer la conexión entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento y entender de una manera más profunda los dogmas marianos. 

Un libro muy recomendable.