domingo, 1 de febrero de 2026

300. Miguel Magone. Jefe de una pandilla. (P. Vicente Santilli)

 

Es la historia de una conversión de un jovencito jefe de una pandilla que, gracias a la inmensa caridad de Don Bosco, obró Dios y la Virgen María para la salvación de su alma.  Un buen día Don Bosco, bajando del tren por un breve momento, va directamente ante un grupo de niños pandilleros. Todos huyen cuando lo ven acercarse, menos el jefe de la pandilla, Miguel Magone, quien le planta cara y le pide explicaciones. Don Bosco le trata como "su querido amigo" y con una bondad y profundidad que solo Don Bosco podía al tratarse con los niños y jóvenes, siembra en el corazón de Miguel la posibilidad de cambiar su vida para mejor. Don Bosco le deja en su mano una medalla de la Virgen y le dice que vaya al día siguiente a ver al párroco. Luego se despide porque el tren empezaba a continuar su viaje. Miguel Magone no se enteró de su nombre en ese primer encuentro pero tras mucha reflexión hizo lo que le pidió y por obra de la Providencia su vida poco a poco fue cambiando tras su ingreso al oratorio de Turín donde Don Bosco era el Padre de muchos niños y jóvenes como él. Es un libro cautivador y una lección de caridad con el prójimo por amor a Dios.

viernes, 23 de enero de 2026

299. Modernos ataques contra la familia & El noviazgo católico (P. Carlos Miguel Buela, IVE)

 


El Padre Carlos Miguel Buela, IVE, fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), que El Señor lo tenga en su Gloria, publicó muchos libros católicos de gran importancia. En "Modernos ataques contra la familia & El noviazgo católico",  el P. Buela desarrolla cuáles son los modernos ataques de la familia y los problemas actuales en el noviazgo católico. A continuación cito textualmente un pasaje del texto:

"7. REFLEXIONES FINALES

Nos ha tocado vivir en un mundo especialmente corrupto y corruptor de la familia, y puede ser que, al paso que vamos, aún aumente más su poder destructor de la misma.

Debemos luchar a brazo partido para que la degeneración, el pansexualismo, la inmoralidad, la pornografía, el erotismo, dejen de tener carta de ciudadanía en nuestras patrias.

No sabemos si, a corto plazo, triunfaremos, pero sí sabemos que podemos y debemos comprometer todas nuestras energías para que los enemigos tradicionales de la familia católica –célula de la sociedad e Iglesia doméstica, – no destruyan la nuestra. Y esto está en nuestro poder, con la gracia de Dios, que no nos ha de faltar.

Debemos decidirnos, sin ningún temor, a convertir nuestras familias en bastiones inexpugnables. En general, no depende directamente de nosotros limpiar la patria y la Iglesia de las lacras que las afean, pero sí depende de nosotros el defender a capa y espada, contra todos los embates, esa trinchera vital que es cada uno de nuestros hogares católicos

.Dios nos ayudará si hacemos lo que depende de nosotros. Para ello creemos necesario dos cosas: 

a) En primer lugar, conocer, desenmascarar y refutar a los enemigos tradicionales de la familia católica.

Los Romanos Pontífices, que han reconocido y marcado a fuego a estos enemigos, los han estigmatizado con estas palabras:

1. EL LAICISMO, que con sus “leyes impías... (Ha profanado) la dignidad del matrimonio cristiano”

2. EL COMUNISMO y EL SOCIALISMO, cuyo objeto principal es “manchar y depravar con los errores más perniciosos y toda manera de vicios el alma tierna y dúctil de los jóvenes”58, en base a cuyos principios “es preciso que se relaje la potestad del padre sobre la prole y los deberes de la prole para con el padre”59, privando “a la persona humana de toda dignidad y de todo freno moral contra el asalto de los ciegos instintos”

3. La MASONERÍA, que ha buscado quitar a la familia “su base y constitución religiosa, proclamando el así llamado matrimonio civil... (Y la enseñanza) totalmente laica”61.

4. El INDIFERENTISMO RELIGIOSO y la INCREDULIDAD MODERNA, que hacen sentir a las familias “las torturantes consecuencias”.

5. La VIDA LICENCIOSA, causa de que muchas veces se haya “olvidado el honor en que debe tenerse a la autoridad paterna”

6. EL DESEO INMODERADO DE PLACERES, que “es la peste más funesta que se puede pensar para perturbar las familias”.

7. EL ESTATISMO, del que se derivan los serios peligros del “desconocimiento, de la disminución y de la progresiva abolición de los derechos propios de la familia”.

8. EL NATURALISMO ECONÓMICO o LIBERALISMO, por obra del cual “la convivencia familiar tiende gradualmente a desaparecer”66 y que al abonar salarios insuficientes impide que “le alcance (al trabajador) para llevar una vida humana digna y para afrontar convenientemente las responsabilidades familiares”.

9. La MODERNA FILOSOFÍA, que hace que algunos “trabajen con todas sus fuerzas para que no solamente los individuos, sino también las familias y la sociedad entera, desprecien soberbiamente el imperio de Dios”.

10. EL ONANISMO CONYUGAL, porque usar de las relaciones matrimoniales “destruyendo su significado y su finalidad, aun sólo parcialmente, es contradecir la naturaleza del hombre y de la mujer y sus íntimas relaciones, y, por lo mismo, es contradecir también el plan de Dios y su voluntad”.

11. El CINE, en cuya pantalla no pocas películas se presentan de acuerdo con la ironía y el escepticismo hacia la institución tradicional de la familia, exaltando sus extravíos y, sobre todo, lanzando sutiles y frívolos desprecios a la dignidad de los esposos y de los padres”70; presentando una concepción inmoral del matrimonio que “ha quitado al hombre el respeto por la mujer y a la mujer el respeto por sí misma”.

12. La TELEVISIÓN, que por amenazar “los diques saludables con los que la sana educación protege la tierna edad de los hijos”72, de tal manera destruye que “no se podría imaginar cosa más fatal para las fuerzas espirituales... que puedan sacudir y arruinar para siempre toda una construcción de pureza, de bondad y de sana educación individual y social”.

Agregamos nosotros: ¿habrá algo que exalte más la codicia, la ira, la comodidad, el mundanismo, la venganza, la impureza y la violencia –vicios todos diametralmente opuestos al espíritu de las bienaventuranzas evangélicas– que la televisión en particular y los medios de comunicación social en general? Hoy, muchos hijos ven y oyen más a la TV que a sus padres. Así saldrán: serán hijos... de la TV.

Debemos defender nuestras familias de todos estos, sus enemigos que, por muy grandes, poderosos y extendidos que sean, nunca podrán más que Dios:

“Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Rm 8,31).

Aunque nos tocase vivir en el tiempo del Anticristo, tenemos preparada la mejor defensa en la Pasión de Cristo, como enseña Santo Tomás de Aquino:

“Siempre los hombres tienen preparado por la Pasión de Cristo el remedio para defenderse de la maldad de los demonios, incluso en el tiempo del Anticristo. Si algunos descuidan valerse de este remedio, esto no dice nada en contra de la eficacia de la Pasión de Cristo”.

b) En segundo lugar, dada la mayor influencia negativa que el mundo ejerce hoy en día sobre nuestras familias, hay que fortalecer e intensificar la tarea educativa, mucho más que antes.

Por un lado, dando los padres ejemplo de vida cristiana auténtica –particularmente, con el cumplimiento del precepto dominical, la frecuencia de los sacramentos y la defensa de la sana doctrina–, ya que por lo general los hijos serán lo que los padres sean. Y es evidente que los padres que den mal ejemplo “no se atreven a corregir a los suyos de los pecados de que se reconocen reos”.

Por otro lado, educándolos con corrección y disciplina. De quienes descuidan este deber, dice San Alfonso: 

“Aun cuando el padre o la madre viviesen devotamente y se dieran a continuas oraciones y a comuniones diarias, con todo, si dejan de lado la educación de los hijos, Dios pronunciará un día contra ellos sentencia de condenación”.

Los padres deben luchar pare que sus hijos no frecuenten malas compañías: “Las malas compañías corrompen las buenas costumbres” (1Co 15,33). 

Y controlar todo lo que se les enseña en los colegios, los libros que leen, los lugares que frecuentan. 

Todo es poco, tratándose de la formación de quienes serán el futuro de la patria y de la Iglesia.

Y así, en la más cumplida subordinación a la naturaleza y a los fines del matrimonio y familia católicos, hemos de promover en cada una de nuestras familias la sana autoridad paterna y materna, la generosidad en la transmisión de la vida, y el respeto a la jerarquía del amor, cooperando con la gracia dada en el santo sacramento del Matrimonio, que, al decir de San Roberto Belarmino: “es como la Eucaristía, que no solamente es sacramento mientras se confecciona, sino todo el tiempo que permanece”.

En este difícil tiempo de la historia de la Iglesia y de la patria, cada una de nuestras familias debe comprometer su honor en no conculcar ninguno de los principios cristianos, forjadores de las gestas más grandes y más nobles de que el mundo tenga memoria, porque formaron todos los grandes santos, de los cuales “el mundo no era digno” (Hb 11,38).

No tengamos ningún temor. La Santísima Virgen María, como otrora en Caná de Galilea, está dispuesta a realizar uno y mil milagros si fuera necesario para el bien de nuestras familias y ha de alcanzarnos la gracia de Dios para que escuchemos y sigamos a Nuestro Señor Jesucristo, porque es el único que tiene palabras de vida eterna."

sábado, 3 de enero de 2026

298. Don Bosco mi amigo (Carole Monmarché y Equipo de Salesianos. Ilustraciones de Augusta Curreli)

 


"Si lees este libro encontrarás un amigo", es la frase que da inicio al libro sobre la vida y obra de Don Bosco. Un libro cautivador, inspirador y lleno de hermosas ilustraciones. 

Es un libro breve que resume la vida del Santo a través de las bellas imágenes de su familia , su infancia, su vida como sacerdote y su relación con los niños y jóvenes. 

En una de sus páginas se menciona a Santo Dominguito Savio, quien fue uno de sus discípulos, que animó a sus condiscípulos a crear "la Compañía Inmaculada". 

Don Bosco fundó la pía sociedad conocida como los Salesianos y, años después, con la ayuda de Santa María de Mazarello, fundó la rama femenina de los Salesianos, conocida como las "Hijas de María Auxiliadora".

Don Bosco es un santo muy querido por los jóvenes del mundo, su amor incansable por buscar la santidad de los jóvenes ha dejado un camino de imitación en la Iglesia. 


lunes, 22 de diciembre de 2025

297. Carta encíclica "Ad Caeli Reginam" (Papa Pio XII, 1954)

 


Con esta encíclica publicada en 1954 se instauró la fiesta de María Reina del Cielo el 31 de mayo. Posteriormente la fecha fue movida al 22 de agosto.

Para la institución de la fiesta la encíclica recurre a la tradición, la liturgia, a razones teológicas y luego de maduras y ponderadas reflexiones.

"21. En muchos países de la tierra hay personas injustamente perseguidas a causa de su profesión cristiana y privadas de los derechos humanos y divinos de la libertad: para alejar estos males de nada sirven hasta ahora las justificadas peticiones ni las repetidas protestas. A estos hijos inocentes y afligidos vuelva sus ojos de misericordia, que con su luz llevan la serenidad, alejando tormentas y tempestades, la poderosa Señora de las cosas y de los tiempos, que sabe aplacar las violencias con su planta virginal; y que también les conceda el que pronto puedan gozar la debida libertad para la práctica de sus deberes religiosos, de tal suerte que, sirviendo a la causa del Evangelio con trabajo concorde, con egregias virtudes, que brillan ejemplares en medio de las asperezas, contribuyan también a la solidez y a la prosperidad de la patria terrenal."

"22. Pensamos también que la fiesta instituida por esta Carta encíclica, para que todos más claramente reconozcan y con mayor cuidado honren el clemente y maternal imperio de la Madre de Dios, pueda muy bien contribuir a que se conserve, se consolide y se haga perenne la paz de los pueblos, amenazada casi cada día por acontecimientos llenos de ansiedad. ¿Acaso no es Ella el arco iris puesto por Dios sobre las nubes, cual signo de pacífica alianza?[Cf. Gen. 9, 13.]. «Mira al arco, y bendice a quien lo ha hecho; es muy bello en su resplandor; abraza el cielo con su cerco radiante y las Manos del Excelso lo han extendido»[ Eccli. 43, 12-13]. Por lo tanto, todo el que honra a la Señora de los celestiales y de los mortales —y que nadie se crea libre de este tributo de reconocimiento y de amor— la invoque como Reina muy presente, mediadora de la paz; respete y defienda la paz, que no es la injusticia inmune ni la licencia desenfrenada, sino que, por lo contrario, es la concordia bien ordenada bajo el signo y el mandato de la voluntad de Dios: a fomentar y aumentar concordia tal impulsan las maternales exhortaciones y los mandatos de María Virgen."

La carta encíclica Ad Caeli Reginam está publicada en línea en el siguiente portal web: en: https://www.vatican.va/content/pius-xii/es/encyclicals/documents/hf_p-xii_enc_11101954_ad-caeli-reginam.html   

domingo, 21 de diciembre de 2025

296. Jesús y las raíces judías de María: descubrir a la madre del mesías. (Brant Pitre)

 


La presentación del libro en el portal de la editorial Rialp dice lo siguiente: 

Lo que dice la Iglesia católica sobre la madre de Jesús tiene raíces profundamente bíblicas. Así lo demuestra el autor, acudiendo al judaísmo antiguo. Una óptica sugerente para conocer mejor a María.

Lo que enseña la Iglesia sobre María, ¿procede realmente de la Biblia, o es fruto de una tradición? ¿Debe llamarse a María «Madre de Dios» o solo madre de Jesús? Al rezar a María, ¿los católicos la adoran? ¿Qué papel desempeña María en la vida de quienes buscan a Jesús y tratan de encontrarse con él?

Pitre lleva a los lectores paso a paso desde el Jardín del Edén hasta el Libro del Apocalipsis, revelando así el sentido profundamente bíblico del dogma sobre María. Utiliza el Antiguo Testamento y el judaísmo antiguo para desvelar cómo la Biblia muestra a María como la nueva Eva, la Madre de Dios, la Reina del Cielo y de la Tierra, y la nueva Arca de la Alianza.

Este libro ha sido un maravilloso regalo que me ha permitido fortalecer mi fe católica y conocer las claves bíblicas tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento así como la tradición de los antiguos judíos, de los primeros cristianos, y la exégesis de algunos santos padres de la Iglesia, inclusive investigadores protestantes sobre los fundamentos de los dogmas marianos.

El autor  desarrolla cada tema sobre nuestra Santísima Madre (como nueva Eva, la nueva Arca de la Alianza, la Inmaculada Concepción, Asunción al Cielo, La Reina del Cielo, Madre de Dios, Nueva Raquel y nuestra Madre), de una manera amena y clara citando pasajes bíblicos y comentarios de santos o investigadores protestantes y judíos, así como a la tradición, de tal manera que uno termina por conocer la conexión entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento y entender de una manera más profunda los dogmas marianos. 

Un libro muy recomendable.

viernes, 14 de noviembre de 2025

295. Don Bosco y su tiempo (Hugo Wast, 1931)




También titulado como "Don Bosco y su tiempo". El ejemplar que he leído incluye la primera parte "Don Bosco bajo el reinado de Carlos Alberto" y su segunda parte "Don Bosco en los años de Pío IX".

Desde ya, estimado lector, le recomiendo esta obra de Hugo Wast que con gran habilidad pudo hilar la biografía de San Juan Bosco y los cambios políticos, sociales y espirituales de un conjunto de reinos y ducados italianos que, movidos por las ideas revolucionarias y la masonería precipitaron en guerras continuas hasta llegar a la unificación de Italia como reino en la década de 1860.

Don Bosco nació el 16 de agosto de 1815. Napoleón había sido vencido y empezaba una época convulsa donde los grupos secretos y sus ideologías minaban incansablemente por destruir el antiguo régimen, liberarla de Austria y unificar Italia. Pero el objetivo principal era borrar la Iglesia católica del mundo y por eso se empeñaron en luchar contra el papado y sus estados pontificios.

Don Bosco fue el menor de tres. De pobre familia del campo en el Piamonte, al norte de Italia, en el Reino de Cerdeña de entonces. Sus padres Francisco y Margarita fueron buenos catolicos caritativos con los necesitados pese a su pobreza material. La oración, la devoción a la Virgen y el amor al prójimo fueron los ejemplos que transmitieron a sus hijitos, siendo el menor, el Bosquette Juanito el que llevaría una vida de gran actividad y oración.

A los nueve años, siendo un pastor de vacas en el campo y aprendiz de algunos trucos de magia tuvo un sueño profético que transcribo a continuación:
 
Juan, pastorcito de los Becchi, se halla de improviso entre un corro de muchachos que juegan, riñen, blasfeman. Al oír las blasfemias, se indigna, y a puñetazos pretende moderar su lenguaje. Le contiene un misterioso personaje:

-- ¡Así, no! ¡Enséñales con dulzura, y ganarás su amistad!

--Señor, ¿qué puedo enseñarles yo, que soy ignorante? --Yo te daré la maestra que te hará sabio.

A su lado aparece una dama de dulce y bello semblante.

-- ¡Mira!

Juan se vuelve: los muchachos se han transformado en bestias díscolas o feroces.

--Ese es tu campo: trabaja... ¡Mira de nuevo!

Las bestias salvajes se truecan en mansos corderos. Juan se pone a llorar.

--No comprendo, señora... ¿Qué debo hacer?

-- ¡A su tiempo lo comprenderás todo!

Su vida se obraba de milagros. Fue difícil poder ingresar al seminario. Se hace sacerdote. Devoto de María Auxiliadora y San Francisco de Sales. Estableció el método preventivo en la educación de sus Biricchinis (niños y jóvenes pobres de la calle, de los sin hogar). Su método era que hay que ganarse el corazón del niño con amor y ternura. Un método innovador en la época donde el estilo educativo era "la letra con sangre entra".

Don Bosco fue un santo valiente, incansable, lector febril, escritor de lecturas católicas para sus niños del oratorio, de comunión frecuente y confesor infatigable. Amigo del papa Pío IX y defensor del papado. Fundó con muchísimo esfuerzo la Pía Sociedad Salesiana y luego más adelante con ayuda de María Mazzarello funda la congregación de las Hijas de María Auxiliadora.

Don Bosco hizo muchos milagros (entiéndase que el milagro siempre lo hace Dios pero tiene a sus hijos como instrumento para la realización, por ejemplo, Don Bosco).

San Juan Bosco, ruega por nosotros ✝️🙏🏻

viernes, 10 de octubre de 2025

294. Un regalo para tu confirmación. Manantial de vida nueva. (P. Víctor Manuel Fernández, 2009)


El título del libro se cumple en cada página leída sobre las cuales el actual prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el Padre Victor Manuel Fernández, escribe sobre el Espíritu Santo, la segunda persona de la Santísima Trinidad.

El libro es un alimento espiritual sobre el Espíritu Santo dedicado a aquellos que acaban de recibir el sacramento de la confirmación o están en preparación para recibirlo. Asimismo, cada capítulo incluye una oración al Espíritu Santo acorde con el tema que se aborda. 

Para maravilla y conocimiento sobre el Espíritu Santo cito algunas frases que he resaltado:

  • El gran protagonista en la Confirmación es el Espíritu Santo. Muchos se preguntan "¿quién es ese?". Lo ignoran. Pero cuando lo conocen un poco terminan enamorados de él, lo buscan, le piden ayuda, le abren el corazón. Te digo de verdad que es un gran amigo, y vale la pena tenerlo a mano.
  • La Confirmación es para la misión. Recibes el Espíritu Santo para estar fuerte, preparado, decidido, de manera que puedas cumplir con tu misión en este mundo. La Confirmación es un compromiso muy importante, y tendrás que ponerte a pensar cómo lo vas a cumplir, qué vas a hacer por los demás de ahora en adelante, en qué vas a gastar tus energías. Cada persona que se confirma debería ser una fuerza nueva para renovar la tierra.
  • Para iniciarnos en la vida cristiana, tenemos un tesoro de tres sacramentos: el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía. A través de estos tres sacramentos, el Espíritu Santo nos introduce en un precioso camino de fe, de esperanza y de amor.
  • En la Confirmación el Padre Dios manda el Espíritu Santo para que te haga cada vez más parecido a Jesús. Pero los tres (el Padre, Jesús y el Espíritu Santo) te envían a la sociedad para que seas un testigo de su amor.
  • Entonces sí, aunque no seas perfecto, vas a ser un verdadero testigo de Jesús en la sociedad.
  • Es muy bello convertirse en un instrumento del Espíritu Santo, para que a través de nosotros él pueda dar, y dar, y dar. Dar una sonrisa, dar una palabra de aliento, dar un vaso de agua, dar una mano, dar algo de lo que tenemos a alguien que tiene menos. Dar sin esperar recompensa, dar sin exigir agradecimientos ni reconocimientos, dar por el solo gusto de dar. Dar sin medida, y sin tristeza. Recibimos el Espíritu Santo para crecer siempre más en ese amor y convertirnos en fuentes de vida para todos.
  • Con el Espíritu Santo se derraman en nosotros sus dones más preciosos, que nos hacen más dóciles para seguir sus impulsos. Con esos dones podemos ser menos esclavos de lo que nos hace daño y nos dejamos movilizar hacia las cosas buenas y bellas. En la Confirmación, antes de colocar el aceite en tu frente, se hace una oración donde se piden siete dones. Los siete dones del Espíritu Santo están tomados del texto de Isaías 11,2, donde habla del Mesías. Allí dice que "reposará sobre él el espíritu de Yahvé: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor de Yahveh".
  • Son los dones que han estado plenamente en Jesús, porque él tenía "el Espíritu sin medida" (Jn 3,34).
  • El primer don del Espíritu Santo es la sabiduría. Pero tenemos que aclarar que cuando la Biblia habla de sabiduría, no quiere decir los conocimientos o la instrucción intelectual. Es sobre todo el arte de vivir, de saber conducirse en la vida.
  • El segundo don del Espíritu Santo es el entendimiento, que ilumina la inteligencia. Es la capacidad de captar las verdades más profundas de la fe, la habilidad para entender el sentido más profundo de la Palabra de Dios. Pero no es un don de los estudiosos, porque el Espíritu Santo puede derramar este don de una manera preciosa en una persona que ni siquiera sepa leer. Esa persona, aunque no sepa explicar algo con claridad, puede poseer una gran intuición espiritual para entender las cosas más altas y más sublimes de la fe.
  • Cuando uno trata de estudiar, de profundizar su fe, o de comprender la Biblia, tiene que invocar al Espíritu Santo para que derrame este don con mayor intensidad. Porque nuestra mente, sin la luz del Espíritu Santo, nada puede comprender de las verdades cristianas.
  • El don de la piedad perfecciona el amor fraterno, y nos permite reconocer al prójimo como imagen de Dios. De esa manera, cuando ayudamos a los demás no lo hacemos sólo por compasión, o porque nos duele su miseria y sus problemas. Hay algo más. Los ayudamos porque reconocemos la inmensa nobleza que ellos tienen. ¡Son imagen de Dios! ¡Entonces no puede ser que vivan mal, que estén sufriendo, que no tengan lo necesario para vivir!
  • El don del consejo nos permite orientar a los demás y ayudarles a descubrir cuál es la voluntad de Dios para sus vidas.
  • Otro don del Espíritu Santo es la fortaleza. Pero no se trata de la fortaleza normal, que nos hace soportar las dificultades cotidianas. Este don nos permite ser capaces de una fortaleza superior, que nos lleva a dar la vida por el Señor, si esto fuera necesario.
  • Dejarse matar por Cristo parece algo imposible, porque contradice al instinto de supervivencia que nos lleva a escapar de los peligros. Sin embargo, si Dios nos pidiera eso, seguramente el Espíritu Santo nos daría la fuerza para poder soportarlo.
También comparto una oración al Espíritu Santo del capítulo 13 "Te da fortaleza y santo temor":

"Ven, Espíritu Santo, aquí estoy, con todo mi pasado dentro de mí, para pedirte la paz. 
Mira, Señor, que las cosas que he vivido están lastimándome por dentro, y me producen debilidad, miedo y dolor. 
Mira esas angustias que aparecen a causa de ese pasado que no me deja ser feliz. 
Ven, Espíritu Santo, a invadir todo mi pasado para transfigurarlo y renovarlo. 
Pasa por todo mi ser iluminando, sanando y liberando. 
Toca todos mis recuerdos y cura todo el dolor y la inquietud que producen en mi existencia. Pasa, Espíritu de amor, y sáname por todos los momentos tristes y dolorosos, por aquellos días en que no me sentí amado, o fui despreciado, maltratado, lastimado, utilizado, calumniado, olvidado, ignorado. 
Cura mis recuerdos, Señor, con tu fuego santo. Pasa con tu amor y restaura todo lo que se ha dañado en mi corazón. 
Cura mi interior y mi cuerpo por todas las malas experiencias que viví. Deja sólo tu inmensa paz y tu ternura.
Como si fuera una herida que se cierra y desaparece, así se sana todo mi ser de esos recuerdos, y así vuelvo a sentirme fuerte, con ganas de seguir adelante. 
Aquello que me hizo sufrir ya no existe. Con tu poder quiero lanzarme al futuro lleno de fuerza y seguridad.
Pasa, Espíritu Santo, alivia, cicatriza, restaura y lánzame hacia adelante con tu fortaleza. Amén."