lunes, 22 de diciembre de 2025

297. Carta encíclica "Ad Caeli Reginam" (Papa Pio XII, 1954)

 


Con esta encíclica publicada en 1954 se instauró la fiesta de María Reina del Cielo el 31 de mayo. Posteriormente la fecha fue movida al 22 de agosto.

Para la institución de la fiesta la encíclica recurre a la tradición, la liturgia, a razones teológicas y luego de maduras y ponderadas reflexiones.

"21. En muchos países de la tierra hay personas injustamente perseguidas a causa de su profesión cristiana y privadas de los derechos humanos y divinos de la libertad: para alejar estos males de nada sirven hasta ahora las justificadas peticiones ni las repetidas protestas. A estos hijos inocentes y afligidos vuelva sus ojos de misericordia, que con su luz llevan la serenidad, alejando tormentas y tempestades, la poderosa Señora de las cosas y de los tiempos, que sabe aplacar las violencias con su planta virginal; y que también les conceda el que pronto puedan gozar la debida libertad para la práctica de sus deberes religiosos, de tal suerte que, sirviendo a la causa del Evangelio con trabajo concorde, con egregias virtudes, que brillan ejemplares en medio de las asperezas, contribuyan también a la solidez y a la prosperidad de la patria terrenal."

"22. Pensamos también que la fiesta instituida por esta Carta encíclica, para que todos más claramente reconozcan y con mayor cuidado honren el clemente y maternal imperio de la Madre de Dios, pueda muy bien contribuir a que se conserve, se consolide y se haga perenne la paz de los pueblos, amenazada casi cada día por acontecimientos llenos de ansiedad. ¿Acaso no es Ella el arco iris puesto por Dios sobre las nubes, cual signo de pacífica alianza?[Cf. Gen. 9, 13.]. «Mira al arco, y bendice a quien lo ha hecho; es muy bello en su resplandor; abraza el cielo con su cerco radiante y las Manos del Excelso lo han extendido»[ Eccli. 43, 12-13]. Por lo tanto, todo el que honra a la Señora de los celestiales y de los mortales —y que nadie se crea libre de este tributo de reconocimiento y de amor— la invoque como Reina muy presente, mediadora de la paz; respete y defienda la paz, que no es la injusticia inmune ni la licencia desenfrenada, sino que, por lo contrario, es la concordia bien ordenada bajo el signo y el mandato de la voluntad de Dios: a fomentar y aumentar concordia tal impulsan las maternales exhortaciones y los mandatos de María Virgen."

La carta encíclica Ad Caeli Reginam está publicada en línea en el siguiente portal web: en: https://www.vatican.va/content/pius-xii/es/encyclicals/documents/hf_p-xii_enc_11101954_ad-caeli-reginam.html   

domingo, 21 de diciembre de 2025

296. Jesús y las raíces judías de María: descubrir a la madre del mesías. (Brant Pitre)

 


La presentación del libro en el portal de la editorial Rialp dice lo siguiente: 

Lo que dice la Iglesia católica sobre la madre de Jesús tiene raíces profundamente bíblicas. Así lo demuestra el autor, acudiendo al judaísmo antiguo. Una óptica sugerente para conocer mejor a María.

Lo que enseña la Iglesia sobre María, ¿procede realmente de la Biblia, o es fruto de una tradición? ¿Debe llamarse a María «Madre de Dios» o solo madre de Jesús? Al rezar a María, ¿los católicos la adoran? ¿Qué papel desempeña María en la vida de quienes buscan a Jesús y tratan de encontrarse con él?

Pitre lleva a los lectores paso a paso desde el Jardín del Edén hasta el Libro del Apocalipsis, revelando así el sentido profundamente bíblico del dogma sobre María. Utiliza el Antiguo Testamento y el judaísmo antiguo para desvelar cómo la Biblia muestra a María como la nueva Eva, la Madre de Dios, la Reina del Cielo y de la Tierra, y la nueva Arca de la Alianza.

Este libro ha sido un maravilloso regalo que me ha permitido fortalecer mi fe católica y conocer las claves bíblicas tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento así como la tradición de los antiguos judíos, de los primeros cristianos, y la exégesis de algunos santos padres de la Iglesia, inclusive investigadores protestantes sobre los fundamentos de los dogmas marianos.

El autor  desarrolla cada tema sobre nuestra Santísima Madre (como nueva Eva, la nueva Arca de la Alianza, la Inmaculada Concepción, Asunción al Cielo, La Reina del Cielo, Madre de Dios, Nueva Raquel y nuestra Madre), de una manera amena y clara citando pasajes bíblicos y comentarios de santos o investigadores protestantes y judíos, así como a la tradición, de tal manera que uno termina por conocer la conexión entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento y entender de una manera más profunda los dogmas marianos. 

Un libro muy recomendable.